Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


Batalla interior

>> martes, 1 de agosto de 2017



Cuando me endiabla algún pensamiento sacudo la cabeza para alejarlo. Esta estrategia permite relacionarme con otras personas. Saber que la mente es tramposa sirve para no darle mucha mente a los pensamientos. El cerebro es como una antena receptora de ondas que distribuye por todo el cuerpo. Por eso, es necesario que esas ondas tengan una buena vibración para encontrar la conexión con la voz interior. Es en el corazón dónde está esa voz o la fuente de la sabiduría. Incluso, la ciencia moderna ha entrado a valorar que este órgano sirve para algo más que bombear sangre al cuerpo. Por ello, procurarse buenos pensamientos es permitirse estar en paz consigo mismo. Aunque lo sé de memoria soy incapaz de sentirlo. Pues, en los momentos difíciles me vencen los pensamientos tormentosos. Hasta que me domina el Mister Hyde interior.

3 comentarios:

Ginebra Blonde miércoles, agosto 02, 2017  

Una de las más difíciles batallas es la de nuestro interior… Aquella que nos enfrenta con verdaderos monstruos que corroen y debilitan el corazón… Pero hay que lidiarlas siempre desde el lado positivo, porque sólo así, habremos vencido…

Buena reflexión, Juan… Un placer leerte.

Bsoss y feliz día.

María Perlada miércoles, agosto 02, 2017  

Esos pensamientos que tantas veces nos vencen incapaces de lidiarlos, mi querido Juan Camilo, me ha encantado tu reflexión.

Siempre es una gozada leer tus textos.

Besos enormes.

Juan Camilo miércoles, agosto 02, 2017  

Ginebra
Gracias por tus palabras. Estoy muy de acuerdo con tu comentario.

Maria
Hay pensamientos muy temerarios, que nacen de uno.

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Cada palabra es un conjuro para espantar la soledad

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